carta al emperador Guillermo II, Berlín, 22 de marzo de 1890
Serenísimo Emperador,
¡Muy misericordioso Rey y Señor!
Agradezco con asombro a Su Majestad las amables palabras con las que el mismo pueblo acompañó mi despedida [Guillermo II se despidió de Bismarck el 20 de marzo de 1890], y me siento sumamente satisfecho por la concesión del retrato, que es para mí y mi familia quedará como un recuerdo honorable del tiempo durante el cual Su Majestad me permitió dedicar mis energías al servicio del Altísimo.
Su Majestad también ha tenido la gracia de concederme la dignidad de duque de Lauenburg. Después de haberle pedido al Consejero del Gabinete Privado de Lucano, en la primera apertura confidencial entre él y mi hijo, el día anterior, que quería muy amablemente abstenerme de recibir este premio que estaba destinado a mí, en la siguiente comunicación oficial expliqué repetidamente las razones por las que Me dio el El uso de tal título se hace más difícil y la solicitud está vinculada a esto de no publicar este nuevo acto de la Altísima Gracia. No sabía que ya no era posible cumplir con esta solicitud porque la publicación oficial ya se había realizado en el Boletín Oficial del Estado. Sin embargo, me atrevo a pedirle a Su Majestad con la mayor humildad que continúe permitiéndome usar mi nombre y título anteriores.
Por el ascenso militar que tanto me ha honrado [a Coronel General de Caballería], le pido humildemente que me permita poner mi respetuoso agradecimiento a los pies de Su Majestad tan pronto como pueda presentarme a trabajar, lo cual actualmente se ve obstaculizado por una indisposición.
Con el más profundo respeto muero, el servidor más sumiso de Su Majestad.
